"...Y fui insultado, amenazado y condenado a alejar mis mejores intenciones. Los golpes vinieron de aquí y de allá, de lejos y más cerca. Pero nadie dudo en dar lo que les fue impuesto violentamente, valla con esto de dar a otros lo que por maldad nos hicieron sin piedad; pero lo entiendo sin justificarlo aunque no guardaré rencor. Solo me indigna la poca conciencia ante tantas cosas importantes en la vida.
Para estar mejor debemos transformar lo negativo en algo que aunque no sea fácil hacerlo, sea algo noble y de corazón. Como una luz entre tantas oscuridades alumbrando el camino, aunque pensemos que nadie lo vea; pero en realidad lo verá aquel que lo ve todo. Nuestro Padre, Dios..."
Leandro J. Garcia