viernes, 4 de agosto de 2017

"... ..."

"...No sabrán tus ojos del desangrado destino, ni del envenenado camino que transita tú alma. Lucha, resiste, persevera, porque parece que ya no hay calma. Como una piedra estará tú temple, netamente un arma forjada por los golpazos agrupados hacia lo más profundo.
Aprieta con la poca fuerza que te queda y consigue de una vez por todas la libertad de ser, tan solo por existir.
Arrojado sin ostentación al acantilado, emitiendo una queja que será tal vez en el futuro un eterno y hondo respirar, para no olvidar lo que alguna vez esquive sin aflicción..."

Leandro J. Garcia

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